Viernes, 13 de mayo de 2005
Antes de entregarme a los brazos de Morfeo, que en ocasiones dulcifica y en otras tantas, como muy posiblmenete sea hoy mi caso, amarga, quiero ser de nuevo la contradicción. El si en el no y el no en el si, puesto que la venganza, es un acto esteril. Nada nace de ella. El amor es la única tierra que se puede cultivar con la esperanza de que de frutos.
Mañana (ya hoy), quizá, en mi empeño y en la auto-obligación impuesta de seguir escribiendo, rectifique lo rectificado. Quien sabe.
Buenas noches mundo.
Sé justo, al menos esta noche.
Por: Agustín Lobato | General | Comentarios (0) | Referencias (0)