Jueves, 19 de mayo de 2005

No sé si alguno de los lectores (es decir, la legión de figuras de acción que me flanquea, y algún amigo,mayormente) habrá tenido el placer de ver el corto de Tim Burton titulado "Vincent". Yo acabo de verlo hace un minuto.
En él se narra, a través de la voz del mismísimo Vincent Price la vida de un niño en "stop-motion", lánguido y oscuro, que sueña con ser quien le narra, es decir. Mr.Price.
La estética oscura y gótica, marca de la casa Burton, y el hecho de que haya sido su primer cortometraje, hace inevitable pensar que se trate de una autobiografía contada en blanco y negro y pocos minutos.
No es difícil imaginarse a Tim Burton subiendo una escalera de largos peldaños, como la que recorre Bela Lugosi en su inmortal Drácula, acompañado solo por la luz de una vela que dibuja siniestras sombras a su alrededor.
Los que hayan visto esta delicia animada, sabrán de lo que hablo, y los que como yo, tienen una tendencia casi enfermiza a lo oscuro y lo lóbrego, estoy seguro de que ya la habrán visto.
Y es que, muchas veces, no menos de dos al día, quizá, yo también soy Vincent.
lástima de sobrepeso....
Por: Agustín Lobato | General | Comentarios (0) | Referencias (0)