Viernes, 20 de mayo de 2005
Como creo que ya he hecho mención en alguna que otra de mis anotaciones, el nombre de este weblog no es gratuito. Si me defino como un freak es porque lo soy, lo siento y me ven así.
Así pues, como buen freak ayer me fui con otros tantos de mi raza a ver el episodio 3 de Star Wars. Ojo, no iba disfrazado, aunque tentaciones tuve. Mas que nada porque el casco de Darth Vader que tengo es mas falso que un billete de 6 euros y se nota a la legua, y oiga, ya puestos a hacer el ridículo, hágase bien, digo yo...
Pues nada, expectación, gente por todas partes, solo una persona disfrazada (amigo mío, por supuesto...) y ¡comienza la fanfarria!
Las notas de John Williams que tantas veces habremos escuchado todos llenando de nuevo de magia una sala de cine. Y esas letras amarillas que se pierden sobre un fondo negro-galáctico...
Y se acabó.
Ahí se acabó la película, al menos para mi.
Siendo mejor que las dos anteriores (para lo cual no hacía falta mucho), nos cuenta lo que todos ya sabíamos, y o añade absolutamente ninguna novedad, sorpresa o hallazgo. Una película correcta que cierra una trilogía de precuelas totalmente prescindible.
Una desilusión. Ni la voz de Constantino Romero me hizo poner los pelos de punta.
De hecho, lo mejor de la película fue, sin duda, el trailer de "Batman Begins" que pasaron antes de la proyección.
Para quitarnos el mal sabor de boca, podría re-re-reponer la trilogía clásica.
Porque esta no hay por donde cogerla.
Eso si, tengan por cierto que alguna nueva figura de Star Wars pasará a engrosar mi colección de seres de ficción inanimados.
Que la fuerza les acompañe (si van al cine a ver esta película...)
Por: Agustín Lobato | General | Comentarios (0) | Referencias (0)