Viernes, 10 de junio de 2005
Debo agradecer a mi invisible amiga atina (debo deducir por tu nombre y comentarios que eres una mujer), debo agradecerle, decía, los pensamientos depositados en algunos de los artículos reflejados en esta bitácora.
Mi ego, el cual siempre se ha empeñado en autodenominarse "escritor", aunque las sendas de la vida le hayan llevado mucho mas lejos, agradece sobremanera que haya gente que estime y comente su obra.
Por otra parte, mi mitad mas espiritual se reconforta sabiendo que ni mucho menos soy el único con ideas tan extremistas (ideas, que, al contrario de la descripción del blog, se suele llevar el viento), surrealistas o simplemente absurdas.
La maravilla de lo intangible de la red es ese poder de comunicación anónimo que muchas veces se usa para la destrucción, pero otras, las menos, para la construcción y aún la unificación.
Así pues, aunque la intención primordial al iniciar esta serie de divagaciones era el no permitir que todo lo que escribía se lo llevase el viento, al fin y al cabo, el que, como yo, ansía ser escritor, ansía sobre todo ser leído.
Porque bien dijo alguien, cuyo nombre siento no recordar ,que "Un escritor solo hace la mitad. La otra mitad la pone el lector".
Supongo que es un afan de exibicionismo similar al que en el fondo mueve a actores, pintores, escultores y artistas en general.
Supongo que nos creemos lo suficientemente importantes como para pensar que con nuestras obras podemos cambiar el mundo.
O por lo menos en mi caso, simplemente creo que tengo algo que decir, y sobre todo, la necesidad de decirlo.
Pero sin nadie que lea lo que uno escribe...es duro.
Cuantos geniales escritores, músicos o actores se habrán quedado en la cuneta por falta de un público al que abrir su corazón en la forma de arte que hayan elegido.
Porque, de otra manera, sería como hablarle a un espejo. Y eso, todos sabemos que es frustrante hasta la extenuación.
Siempre he tenido una lectora fiel, mi esposa Lois, pero sé que con todo su enorme y buen corazón (o quizá precisamente por culpa de ello) no puede ser objetiva.
Así pues, gracias atina y gracias todos los que, por casualidad, imagino, han paseado o paseen sus ojos por estas líneas.
Si hay alguien que aún no lo haya hecho, le ruego deje su mensaje. No me importa si me dicen que me adoran o que deberían quemarme vivo.
El ego es tan grande que reconduce cualquier cosa y le engrandece.
El caso es que, como bien se sabe, hablen de ti, aunque sea bien.
See you......

Por: Agustín Lobato | General | Comentarios (1) | Referencias (0)
¡Santo Infierno! a mi ego le pasa lo mismo...ya desde chiquitito intenté enseñarle a que se pensara futbolista o concejal, que salía mucho más rentable...Aunque luego, creo que lo malcrié dándole de leer...Ahora parece que se le ha pasado un poco, pero es todo por envidia, no te creas...no soporta descubrir que hay gente por ahí suelta que son verdaderos genios y genias...yo para consolarle le digo que aún le queda mucho por aprender.
la sombrilla insolada | 10-06-2005 21:43:58